Paz en mi corazón

¡Buenos días!

Aquí estoy, muy de mañana, lista para contarte qué da paz a mi corazón. Gracias a Dios, después de intentar cambiar cosas y analizar por qué me sentía tan inquieta, he ido descubriendo qué estaba quitándome la tranquilidad que antes sentía.

Con tantos cambios que hemos vivido desde el nacimiento de María, las actividades académicas de los niños pasaron a último plano. Ya me venía sintiendo desagusto con no hacer nada estructurado pero lo iba dejando pasar. Fue hasta hace poco que caí en cuenta que mis hijos son ninis, ni estudian, ni trabajan, cuando sentí la urgencia de resolver eso que me inquietaba, volver a poner orden en mi familia nivel 2.0.

Eso me hizo sentirme como nueva en el homeschool. Y no es que ya sea veterana con experiencia, pero fue muy curioso sentirme como si de verdad acabara de tomar la decisión de educar a mis hijos en casa y apenas estuviera descifrando por dónde empezar.

Tuve un par de semanas intensas en cuánto a descubrir el hilo negro para mi familia, dándole vueltas a las cosas en mi mente de cómo hacer, qué hacer, qué seguir, qué cambiar, qué renovar, qué conservar. Creo que caí en el error de tratar de darle gusto a otros, en lugar de recurrir a nuestra historia y empezar por rescatar lo que ya nos había funcionado y partir de ahí. Gracias a Dios que no me abandona y me prendió el foco: regresar a lo que nos ha funcionado y partir de ahí. En ese momento fui recordando lo feliz que nos sentíamos trabajando y aprendiendo, el gusto de los niños de mostrarle a su papá lo que habían trabajado en el día y mi conciencia tranquila y feliz de un trabajo bien hecho, mejorable, pero bien hecho.

Una cosa que me ha sostenido para no caer en desesperación es estar rodeada de familias que educan en casa. Estar en ese ambiente de personas que hacemos lo mismo, me ayudó a sentirme motivada, a no conformarme con que las cosas fueran como fueran, sino a mantenerme en la búsqueda de la solución a eso que no me dejaba tranquila.

Mis hijos pequeños estrenando sus binoculares de cartón.

Sé que no quiero hacer las cosas exactamente igual, porque ahora creo que debo trabajar mucho más en los hábitos, como en todo, siempre hay áreas de oportunidad que se pueden aprovechar para la mejora. Quiero retomar esas estructuras que teníamos y nos ayudaban a ir avanzando. Ya había comprado las agendas de los niños pero no las hemos usado como nos funcionan, así que prácticamente es como no tener agenda. Uno de mis mayores intereses es que los niños regresen a sentirse emocionados y motivados a trabajar, a hacer sus actividades. Quiero seguir encaminándolos a ser autodidactas, a sentirse lo suficientemente motivados que ellos quieran y puedan trabajar materias solos. Esto especialmente con los grandes, para yo poder sentar las bases con los pequeños. Y también me interesa que tengan ese deseo de emprender, pero creo que lo dejaré para una siguiente etapa. Por ahora, trabajar en hábitos es prioridad, son la base para una vida ordenada y feliz, tanto material, pero especialmente espiritual.

Añoro esa paz que antes sentía y ahora quiero arraigarla más en nuestras vidas. Como te acabo de comentar, creo que los hábitos son clave. Sé que estoy insistiendo mucho en eso, pero ojalá alguien me lo hubiera repetido como machetito de palo, una y otra vez, hasta que mi cabeza dura lo captara y lo llevara realmente a la práctica, con la insistencia que requiere adoptar un hábito hasta que lo hagan de manera automática. Así que hagas lo que hagas, que los hábitos de tus hijos tengan un lugar importante para que queden bien arraigados en su corazón. Y, aunque no las he mencionado, lo mismo pasa con las virtudes, trabajarlas cada día, cada minuto, cada instante. Es una labor pesada, pero bien vale la pena.

Platicando en un desayuno con un par de sacerdotes, les pregunté qué me recomendaban trabajar con mis hijos varones para prepararlos en caso de que alguno tuviera vocación sacerdotal. En resumen me dijeron que inculcara en ellos una buena ética de trabajo, disciplina, que sean personas que estudian o trabajan, nada de andar con flojera por la vida, además de bases en música, latín, gramática, etc. En general, son cosas que les servirán tengan vocación religiosa o matrimonial. Eso nos facilita la vida a las mamás, tenemos que preparar igual a nuestros hijos tengan la vocación que tengan. Gran parte de esa preparación tiene que ver con los hábitos y virtudes.

Y vamos empezando por algo sencillo. Mi párroco, en ese mismo desayuno, nos contó que hay que empezar el día con un acto de virtud. En cuanto suene el despertador levantarnos a pesar de la flojera, el frío o lo cómodos que estemos en al cama. Es entregarle a Dios ese pequeño acto de la mañana y no darnos a la pereza de estar aplazando la alarma incontables veces. Y por ahí, por eso sencillo estoy trabajando con los niños, empezar el día con ese acto de virtud que nos encamine a hacer lo que le agrada a Dios. Espero que eso les ayude a tener la disciplina de hacer las cosas aunque no tengan ganas de hacerlas en ese momento. Por ejemplo, lavar su traste inmediatamente después de usarlo, aunque en ese momento prefieran irse a jugar. Y, como siempre, la primera que tiene que educarse soy yo. Eso me ayudar a recordar que debo tener paciencia con los niños, cosa que me falla muy seguido. Como podrás imaginar, estoy empezando desde lo básico, realmente como si fuera nueva en esto del homeschool.

Así que ánimo, Dios nos seguirá dando las herramientas y pautas para ser las mamás que Él espera que seamos. Cuéntame si te ha pasado caer en alguna rachita o crisis. Yo creo que nos daremos cuenta que a muchas nos pasa y eso nos va a ayudar a ir encontrando esa paz que necesitamos para darles lo mejor a nuestro esposo e hijos. Y no es conformarse con el mal de muchos, es saber que se vale reestructurar las cosas para volver a lo que nos funciona y nos ayuda a educar a nuestros hijos, no nada más en lo académico, sino también en lo espiritual.

Y hablando de lo espiritual, estamos trabajando en el devocionario para niños (y no tan niños) que saldrá por medio de la editorial San Isidoro de la FSSP. Está quedando muy completo, estoy segura que te ayudará a sentar buenas bases con tus hijos. ¡Ya quiero que salga la primera edición para darle a mis niños! Te estaré informando de este hermoso proyecto.

Por ahora te deseo un hermoso fin de semana. Dios te bendiga y nos permita seguir compartiendo este hermoso caminar de educar a nuestros hijos en casa.

 

Un abrazo,

Guetty

 

Ad Maiorem Dei Gloriam

 

 

6 Comentarios

  1. Felicidades guetty extrañaba tus palabras. Me dan muchos animos, siempre me identifico contigo y ya hace falta un en vivo 😍.
    Voy a tomar tus consejos esta semana 🙏😊. Dios te Bendiga y la Virgen Maria les proteja a todos en tu Familia.

    • Gaby hermosa, a ver si después muy después hago un face en vivo. Pero ya estamos a poco de empezar a anunciar el siguiente encuentro. Dios permita que este año puedas venir con tu familia. Habrá un prerretiro de un día, especialmente para foráneos. En el encuentro nos vemos bien en vivo.
      Un abrazo.

  2. Padrísimo Guetty!! Creí que solo las nuevas pasábamos por esas crísis y rachas, pero me doy cuenta que siempre hay que ir haciendo ajustes porque la vida es movimiento.
    También me quita la paz cuando no dedico tiempo a lo académico y voy dejando pasar los días solo con actividades del quehacer en casa y los niños con puro tiempo libre… Tener hábitos si que da paz!
    Gracias por compartir!!
    Te admiro mucho!

    • Es parte del reto, estar haciendo ajustes. La familia crece, en número y edad, y siempre hay que estar alertas de hacer los cambios necesarios. Con la mirada puesta en nuestra morada celestial.
      Supongo que son rachas normales, hasta en el matrimonio se da, hay que estar reinventando, para mantener la llama encendida. Al único que no hay que reinventar e innovar es a Dios, Él es perfecto, por eso debe ser nuestro roca firme, para tener estabilidad en Él y así poder hacer ajustes a todo lo demás.

  3. Muchas gracias por contarnos tu experiencia me das animo de seguir caminando con mis hijos porque me he sentido igual sin saber por donde iniciar el homeschool despues de tener un bebe de 3 meses y tengo 4 hijos mas. Me has dado una clave iniciar con practicar habitos y virtudes. Muchas gracias.

    • ¡Si! Insiste mucho en eso, creo que es la base de cualquier educación. Pero, como en inglés, «go deep», no los hagas superficial, entre mejor arraigados más fácil será todo en el futuro. ¡Felicidades por tu familia!

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