¿Quién soy?

¡Bienvenida y bienvenido a Mi lámpara encendida!
Soy Guetty, una mujer católica, esposa, mamá de 7 hijos con todo lo que implica (cocinera, administradora del hogar, psicóloga, enfermera, mediadora de pleitos, etcétera), homeschooler y, recientemente, emprendedora.

El 11 de julio de 2016 abrí mi blog y página de Facebook: “Mi lámpara encendida”. Con el tiempo, este proyecto ha ido creciendo, por lo que llegó la hora de mudarnos a una página web; era necesario un espacio más grande y organizado. Con mucha emoción, te comparto que ya tengo mi primer material católico para homeschoolers y no homeschoolers.

Volvamos al inicio. Mi esposo y yo decidimos empezar a hacer homeschool en diciembre de 2013. Me atrevo a compartir mi experiencia, porque en México el homeschool todavía es muy desconocido, por lo cual hace falta hablar más de él. Me he dado cuenta de que mi poca experiencia es capaz de dar tranquilidad a quienes están considerando el homeschool o, bien, que puede inspirar a otros para resolver algunos conflictos cotidianos. Creo que me falta mucho por vivir, sin embargo, lo poco que he pasado en esta nueva etapa familiar ha cambiado mi forma de ver la vida, mi relación con mi esposo y mis hijos, mis objetivos e ideales, además, por supuesto, mi relación con Dios.

Algo que quiero transmitirte —y que es muy importante—, es sentir que Dios ha usado este medio para que yo me comprometa más, para que siga avanzando. Como, tal vez, te ha sucedido, Dios ha sido una presencia constante en mi vida, sentirlo en nuestro corazón es señal de que siempre está llamando a nuestra puerta.

Me falta mucho, pues continuamente caigo en desorganización e indisciplina, pero saber que quienes me leen tienen confianza en mi trabajo, me alienta a seguir adelante; ustedes también, me motivan a no tirar la toalla. Por eso, te agradezco mucho que dediques tu tiempo a leerme, pues me ayuda a saber que puedo ser instrumento de Dios, y no quiero quedarme corta con esta tarea, la cual únicamente podré cumplir por su gracia.

Cuando iniciamos la educación en casa, decidí que mi homeschool iba a ser católico y no laico. Y lo digo en singular porque mi esposo no es creyente, sin embargo, me apoya y respeta que los niños vayan conociendo la fe católica. Respecto a esto, sólo quiero decirte que, el que mi esposo no sea creyente, Dios lo ha usado para que yo deje de ser una católica fría y empiece a ser responsable en conocer mi fe seriamente. También es algo en lo que me falta mucho por avanzar, me siento en pañales, especialmente después de conocer familias maravillosas que educan en casa, y otras que tienen hijos en la escuela, y llevan su fe de una manera tan bonita, responsable y madura. Por eso considero que apenas voy en el inicio del camino de la fe, buscando salir de la tibieza y esperando agradar a Dios un poquito más cada día.

En esta página no vas a encontrar nada que vaya contrario a la fe católica y, si algún día lo encuentras, te pido que me mandes un mensaje privado haciéndome la corrección fraterna para salir del error. Una de las obras de misericordia es precisamente ésta: corregir al que se equivoca. Nada más te pido que lo hagas con caridad, pues nada de lo que compartiré en este espacio será con el fin de alejarte de la fe, al contrario, espero que sea de ayuda para ir integrando en tu vida diaria la fe católica al ritmo que Dios quiera. Ojalá sea más rápido que el mío, porque a veces de plano siento que doy un paso adelante y dos (o tres) para atrás.

El hecho de que yo sea católica no limita a las personas de otras creencias que se quieran poner en contacto conmigo para comentar cualquier asunto sobre el homeschool, siempre manteniendo un ambiente de respeto para nuestras creencias religiosas. Aprovecho para agradecer a una buena amiga protestante, su testimonio de vida fue otra de las semillas que Dios puso en mi corazón para que empezara a salir de mi tibieza. Espero que —si algún día lee estas líneas—, comprenda que estoy profundamente agradecida por permitirme ser testigo de su fe. Regresando a mi presentación, mi esposo y yo, actualmente, tenemos 7 hijos y seguimos abiertos a la vida. Vivimos en México.

Desde mayo de 2017, la ideología de género ha invadido más abiertamente al país desde la Presidencia de la República. Por eso, siento más urgencia de que las familias conozcan y consideren el homeschool católico como una opción real y factible para formar a sus hijos con valores cristianos, de acuerdo con las enseñanzas de nuestra Santa Madre Iglesia.

Necesitamos renovar a México y pienso que Dios nos da esta herramienta para facilitarnos la tarea y, no es que en el homeschool todo sea color de rosa, ya te platicaré más adelante; pero sí creo que es más fácil ayudar a nuestros hijos a amar y conocer a Dios, pues te permite estar con ellos más tiempo, conocerlos y sembrar la mejor semilla posible.

Nuevamente te doy las gracias por tu tiempo y te reitero la bienvenida a Mi lámpara encendida.

Nuestra filosofía

Misión

Dar Gloria a Dios mediante el apoyo a las familias con nuestro testimonio, haciendo homeschool y desarrollando materiales didácticos de carácter católico, para las familias interesadas en fortalecer su fe —ya sea que eduquen en casa o en escuela tradicional.

Visión

Ser una empresa familiar dedicada a desarrollar nuevas opciones de material religioso para aprender la fe en familia, en los hogares católicos hispanohablantes, y así contribuir en la formación de cristianos informados, firmes en su fe.

Valores

Los valores que nos rigen como empresa, familia y de manera personal son:

Fe católica: Valorar a Dios como centro de lo que hacemos y compartirlo con los demás.

Humildad: Reconocer que todo es por Dios y yo soy, simplemente, instrumento suyo.

Familia: Ofrecer testimonios y productos que tengan un enfoque familiar, tanto lo que es para otras familias, como para el trabajo interno.

Honestidad: Honrar la verdad, en el actuar y decir.

Confianza: Esperar lo mejor de cada situación, teniendo fe en la voluntad de Dios.

Respeto: Tratar a los demás como hijos de Dios, con dignidad y consideración.

Servicio: Ofrecer lo mejor de mí a las personas a través de mi testimonio y productos.

Historia de Mi Lámpara Encendida (MLE)

Entre el 2008-2009 estuve buscando un libro sobre el Rosario para niños, quería un texto que sirviera a mis hijos para conocer y amar esta oración. Busqué y busqué, pero no encontré nada que me terminara de convencer. Había libros con ilustraciones muy bonitas pero el texto era demasiado diluido, incluso, con un par de errores; mientras que otros libros de mejores contenidos, eran demasiado densos para los niños y, con todo, consideraba que habían dejado afuera algunas cosas interesantes, cosas que podían ayudar a los niños a entenderlo mejor y llevarlo en su corazón.

Fue así como, cansada de buscar, decidí hacer un libro casero para mis hijos. Poco a poco fui organizando la información que me parecía importante y, después, armé el texto. Recuerdo que estaba embarazada de mi tercera hija y, mi esposo y yo, fuimos a una feria de escuelas. En una de ellas había una jovencita, maestra de dibujo de un colegio; me gustó su trabajo y le pregunté si le interesaba ilustrar un libro, a lo cual accedió. Fue ahí donde empezó el proyecto. Originalmente iba a ser un libro sobre el Rosario estilo comic, sumamente llamativo para los niños que no les gusta leer. Desafortunadamente, la jovencita se mudó de país y nunca supe de ella. Ahí empezó la odisea para buscar un nuevo ilustrador. Pasaron 15 personas, aproximadamente, por el proyecto; algunos empezaban, o ni siquiera empezaban, a ilustrar el libro. En este proceso, seguí avanzando el texto, incluso lo presenté a una editorial católica y me dijeron que no era un libro interesante para niños. Esto me llevó por un altibajo de motivación y desmotivación en seguir adelante. Dejaba el proyecto durante meses y, de pronto, salía algo que me hacía seguir adelante ya con el objetivo de hacer de este libro un texto disponible para el público, pues, probablemente había más familias que se interesaran en el trabajo.

A la par, la cita bíblica Mateo 5, 15-16 inspiró el nombre “Mi lámpara encendida”. El primer logo fue el siguiente:

primer logo mi lapara encendida

El logo representa

  • Las manos son, con mucha (pero de verdad mucha) imaginación, la silueta de una lámpara de aceite; son de diferentes colores y tamaños para simbolizar que Dios está al alcance de todos, sin importar la raza, edad, historia, etcétera. Él siempre sale a nuestro encuentro.
  • El sol de atrás es justamente la luz de la lámpara que viene de Dios, ¿de quién más podría venir?
  • El diseño llamativo pretende recordarnos que Dios desea nuestra felicidad, por eso nos creó, para ser felices. Por lo que nunca debemos relacionarlo con el aburrimiento, pues éste es muy diferente a ser reverentes y respetuosos con Dios.

Tengo que confesar que el proyecto no prosperó mucho. Pasados los años me desilusioné, después lo olvidé y ahí quedó, aparentemente muerto, hasta el año 2016, cuando me encontraba haciendo homeschool. Le pregunté a una amiga si lo quería usar para un proyecto que tenía, mas al final me contestó que estaba pensando en algo distinto.

Así que pensé que otra vez iba a quedar en el olvido, cuando de pronto, surge la inquietud de hacer un blog para compartir mis ideas y experiencias. Lo primero que hice fue retomar el logo original con algunas modificaciones: 

proyecto mi lampara encendida

Ahora, con esta página web, aquí me tienes, reviviendo un proyecto 8 años después de iniciado, cuando parecía que estaba más que muerto. Definitivamente, Dios tiene sus tiempos y su sentido del humor. Es un enfoque diferente a la idea original, nunca pensé que sería para compartir por medios electrónicos, pero el objetivo es el mismo, que todos mantengamos nuestra lámpara encendida, especialmente los niños, nuestros hijos, para formar mejores ciudadanos, tanto del Cielo como de este mundo.

Este proyecto, “Mi lámpara encendida”, ha ido creciendo al ritmo que Dios ha decidido, si bien, yo hubiera querido tener todo listo en un abrir y cerrar de ojos. Me ha sido difícil reconocer que a veces debo dejarlo de lado para darle el primer lugar a Dios, a mi esposo e hijos, pero he ido aprendiendo sobre la marcha. Y Dios bendice Mi lámpara encendida con nuevos proyectos y con gente que me ayuda en el camino. Ya tuvimos el encuentro “Una luz para las familias”, el 1° concurso familiar en línea y tengo muchos libros en proceso, que quiero poner a disposición de las familias católicas para su crecimiento espiritual. Únicamente nuestro Señor sabe qué otros proyectos vengan más adelante.

Te cuento todo esto para, si estás pensando en hacer homeschool o ya lo haces y quieres ser emprendedora, tomes en cuenta mi experiencia, pues hacer homeschool me ha ayudado a ser perseverante, a seguir avanzando. Saber que soy ejemplo para mis hijos —por iniciar un proyecto/negocio—, es importante para mí. Enseñarles con el ejemplo a tratar bien a las personas que trabajan para ti, pagar el salario justo, saber buscar, negociar, resolver, entre otros aspectos, es algo que están aprendiendo con Mi Lámpara Encendida (MLE). Me han visto aprender a usar programas de diseño que ni sabía que existían, buscar ilustradores, trabajar para entregar productos de calidad y, lo más importante, trabajar en algo que da gloria a Dios.

Cita bíblica

Como te conté en la sección de“Historia de MLE”, tuve una citabíblica que inspiró el nombre.Originalmente era Mateo 5, 15-16, pero con el rediseño del logo, decidí ampliarla a Mateo 5, 14-16 y utilizar una versión única para todas las citas bíblicas (Nacar-Colunga):

Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultar se una ciudad asentadasobre un monte. Ni se enciende una lámpara y se la pone bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a cuantos hay en la casa. Así ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos.